Institucional

 

La Unidad Educativa, dependiente del Arzobispado de La Plata, asume como misión específica la formación integral de la personalidad cristiana, educa en la verdad y la fe, para que los alumnos hagan un hábito del diálogo entre la razón y la fe que los capacite en desarrollar un verdadero compromiso cristiano al servicio de Dios y de los hermanos.

El Colegio San Vicente de Paul nació por iniciativa de las Damas Vicentinas, con la aprobación de Mons. Federico J. Rasore, en 1898. En el discurso durante la ceremonia de colocación de la piedra fundamental, decía Mons Rasore: “(…) La primera piedra de un edificio modesto, el futuro que nace del presente. El pasado de sacrificios y dolores que se esfuma con las lágrimas del regocijo. Son las valiente, las abnegadas hijas de San Vicente de Paul que echan el fundamento de una institución de verdadera caridad cristiana. Cristiana, es decir la caridad que se practica sin ruido y con modestia, la que visita al enfermo en su desolada mansión de miseria y tristeza, la que le lleva el bono de alimento y el consuelo y la paz. Esa caridad sublima la que hoy, ensanchando sus miras, busca en otros horizontes campo a su actividad incansable.”

Este quehacer inspirado en la persona de San Vicente de Paul sigue inspirando las actividades de la Institución, ejercer la verdadera caridad cristiana educando en la verdad y la fe.

Las Damas Vicentinas pidieron la colaboración de los Hermanos Maristas, quienes en 1907 trajeron todo cuanto era menester para la enseñanza de Oficios, y para la enseñanza escolar misma. Nacía entonces la Escuela como Asilo para varones y Escuela de Artes y Oficios San Vicente de Paul.

En 1958 las Damas Vicentinas transfirieron el conjunto de los Colegios al Arzobispado de La Plata. Fue entonces Mons Roberto Lodigiani quien se hizo cargo de la continuidad de la obra.

Ya existían la Escuela Primaria –de doble escolaridad- y la Secundaria con dos modalidades: Técnica y Comercial. El crecimiento de la Escuela hizo que se independizara el Jardín de Infantes.

La reforma educativa le da forma a lo que existe en la actualidad: Jardín de Infantes, EGB y dos Polimodales: Técnico y Comercial.
El centenario de la Institución se celebra durante el Arzobispado de Mons Carlos Galán, -teniendo como capellanes a un grupo de sacerdotes Milles Christi- , y ya comienza a perfilarse una nueva modificación. El entonces Vicario de Educación Mons. Andrés Miori y la Prof. Lala Errecarte (TD), piensan que debería reunirse la obra de Mons. Lodigiani, y que sería un justo reconocimiento en lo humano que su nombre apadrinara el conjunto educativo. Mientras se pergenia este proyecto se produce el cambio de Arzobispo.

En el año 2000 el Arzobispo de La Plata, Mons. Héctor Aguer, unificó las Escuelas bajo el nombre de Unidad Educativa Mons. Lodigiani, rindiendo homenaje de este modo a quien por largos años dedicó sus esfuerzos en esta obra educativa. La unidad reúne: Jardín de Infantes San Bernardo; Educación Primaria, Escuela Secundaria Básica, Escuela Técnica, Instituto Comercial San Vicente de Paul (estos cinco servicios educativos) y el Instituto de Educación Superior –con la Escuela de Servicio Social Caritas-, que ha incluido la Tecnicatura en Seguridad e Higiene y Control Ambiental Industrial y ya ha logrado las correspondientes articulaciones con la Universidad.

Tanto el Jardín como la EGB tienen como característica la Jornada Completa, lo que en otro tiempo eran los medio pupilos y luego pasó a llamarse de Doble Escolaridad.

En el turno vespertino funciona el Bachillerato de Adultos y los diversos cursos de Formación Profesional, además del Instituto de Educación Superior.

En los tres turnos se dictan cursos de Formación Profesional, con distintas especialidades: Carpintería, Electricidad, Herrería, Instalador de Gas, Plomería, Refrigeración, Soldadura y Tornería. Participa de estos cursos un grupo muy heterogéneo de alumnos, desde adolescentes a adultos de diversas edades; profesionales que buscan desarrollar habilidades en los oficios; adultos que desean insertarse rápidamente en el mercado laboral.

El alumnado de la totalidad de los colegios supera los 2.500 alumnos; y el personal completo está en las 350 personas entre Directivos, Docentes y No Docentes. Baste pensar que almuerzan en la Escuela más de 1.000 alumnos, además de un centenar de adultos involucrados en la educación de los mismos, para aceptar que se necesita un plantel de 8 personas que atiendan la cocina y el comedor; además de quienes atienen las 4 porterías, o bien se dedican a la higiene o al mantenimiento de los cuatro edificios que componen la Unidad Educativa.
Los Colegios cuentan con un Capellán, el Pbro Raúl Sidders, con quien colaboran siete capellanes externos. Cada dos meses, se ofrece una semana de la Misericordia; durante la misma cada día hay sacerdotes. Los alumnos deben conversar con un sacerdote durante esa semana, si además aprovechan los beneficios de la Gracia de Dios, a través del Sacramento de la Reconciliación, tanto mejor para cada uno y para todos, por la misma solidaridad de los hijos de Dios.

Cada día se cuenta con el beneficio de la Celebración Eucarística, en la que puede participar un grupo determinado, dado el espacio pequeño de la Capilla, y aquellos adultos que desearan.

El Capellán ha organizado un Oratorio, que funciona los sábados por la tarde, allí además de juegos, los alumnos tienen oportunidad de participar en la Eucaristía, como también sus familias, intensificando así el hábito del precepto dominical. También forma parte de la actividad del Capellán la organización de los campamentos de verano e invierno.

Dadas las características de muchos chicos, cuyos padres trabajan más de 8 horas, el cuerpo de profesores de Educación Física ha ponderado apreciable crear actividades extra-horarias, como escuelas de fútbol, volleybol, hockey, etc.

Los Colegios cuentan con laboratorio de físico-química; talleres de electricidad, electrónica y pesados: herrería, carpintería, fundición, plomería, gas, tornería, refrigeración, como también con un modesto museo que heredaran del Seminario Menor de La Plata; y con una biblioteca con más de 15.000 títulos.

En la actualidad las Escuelas San Vicente de Paul continúan desarrollando sus actividades bajo la solicitud pastoral del Arzobispo de La Plata, con el anhelo de “que todo el quehacer educativo sintetice los valores de la fe católica y de cultura y civilización que los institutos dependientes de la Iglesia deben conservar y transmitir”, a fin de “formar la personalidad cristiana del alumnado y dotar de un sentido catòlico a toda la actividad escolar, docente y de investigación”.